El futuro de los envases de plástico es una cuestión regulada por ley. Y es que la contaminación producida por este tipo de material está llegando a límites irreversibles.
La preocupante situación ecológica del planeta ha llevado a las autoridades a replantear ciertos hábitos arraigados en la población. Y para darle mayor valor a estos cambios los han convertido en obligatorios a través de normas comunitarias y nacionales.
¿Por qué los envases de plástico?
En sus inicios, los envases de plástico aparecieron en escena como una solución cómoda y económica para cubrir algunas necesidades. El envasado de productos para el gran consumo alimentario, fitosanitario y cosmético suele producirse en plástico. Por ello, enseguida se convertirá en una industria estrella por su durabilidad y el abaratamiento de costos.
Inconvenientes
Pronto la fabricación y uso de plásticos se generalizó. Más de la mitad del paquete se realiza así. El packaging y la fabricación de envases de plástico no ha parado de crecer. La producción es mayor que la capacidad de deshacerse de los residuos.
Hoy en día, cada año, aumentamos a mares y océanos entre 5 y 13 millones de toneladas de plástico. Las islas de plástico son portada de periódicos y titulares de noticias. Los movimientos sociales que claman por un alcalde cuidado del medioambiente proliferan y se acercan fechas de grandes cambios.
Los envases de plástico en España
En el marco internacional, 200 países se han unido en la Estrategia 2030; Un conjunto de objetivos específicos para luchar por una mayor sostenibilidad en distintos aspectos.
En España se ha traducido en la redacción de la Agenda 2030 gestionada por la Secretaría de Estado correspondiente. Se trata de un recorrido temporal que planea la llegada a distintas metas de sostenibilidad, estableciendo como fecha para el año 2030. En ella, se contemplan puntos como la energía accesible y no contaminante o la producción y consumo responsable.
Un ejemplo de estos hitos es la futura prohibición de variados productos plásticos de un solo uso (pajitas, cubiertos, etc.). Las bolsas de plástico (que ya se cobran, por ley, desde el año 2018) desaparecen a partir del próximo 2021. Y esto es solo el principio.
Soluciones hacia la sostenibilidad
La utilización en masa de los envases de plástico de un solo uso, y la imposibilidad de gestionar sus residuos, ha producido un grave problema. Pero hay soluciones que significan la línea de salida hacia un mundo más verde.
Las industrias productoras de plásticos y sus derivados han empezado a instaurar prácticas más sostenibles en su día al día. También basamos sus inversiones en criterios ESG (de responsabilidad medioambiental y social). Los procesos caminan hacia un mundo más limpio obteniendo resultados más ecológicos .
Comienzan a despuntar ciertas ideas :
- Utilización de polímeros de base biológica.
- Fomento del reciclaje. Colaboración en la creación de empresas y plantas especializadas para el tratamiento de los residuos plásticos.
- Preocupación por el diseño tendiendo a realizar proyectos más ecológicos. Se busca fabricar artículos más ligeros (la cantidad de material a utilizar es menor). También hay una inclinación hacia la minimización de los recursos.
- Utilización de energías renovables en sus métodos de producción. La reducción de la huella ambiental pasa a formar parte del proceso.
- Inversión en I + D dirigida a la posibilidad de la creación de plásticos 100% biodegradables. Se está trabajando en la creación de diferentes alternativas: bioplásticos alternativos en almidón o PLA (ácido poliláctico).
Economía circular
La economía circular, al contrario que la lineal, supone un valor añadido para sus elementos
El cambio de hábitos en los consumidores debe enfocarse también a buscar nuevas utilidades para los artículos que se van a desechar. Los envases de plástico pueden ser muchas cosas diferentes al destino para el que fueron ideados.
Puede encontrar nuevas utilidades a los productos de dos maneras: descomponiendo sus materiales (cuando es posible) para crear otros nuevos, o reutilizando ese mismo producto para otras multas. Por ejemplo, un envase plástico para pastillas que se transforma en un envase para clips o chinchetas.
Las circunstancias sociales, medioambientales y económicas crean un escenario en el que empresas como Triana tienen mucho que decir. El desafío de la sostenibilidad puede ganar gobiernos, ciudadanos y empresas trabajando juntos. El proceso ha comenzado.






